
Pides tres presupuestos para un vídeo corporativo y recibes tres cifras que no se parecen en nada: 900, 4.000 y 12.000 euros. Ninguna es un timo necesariamente. Es que cada productora ha entendido un proyecto distinto, porque «vídeo corporativo» no describe casi nada.
Este artículo explica de qué se compone realmente el precio de un vídeo, en qué rangos se mueve cada tipo de producción en España y cómo pedir presupuestos que se puedan comparar entre sí.
De qué se compone el precio de un vídeo corporativo
Un vídeo se presupuesta en tres bloques. Entenderlos es la mitad del trabajo de negociar bien.
Preproducción: el trabajo invisible
Guion, escaleta, localizaciones, plan de rodaje, casting si lo hay. Es la parte que más se recorta y la que más se nota cuando falta. Un rodaje sin guion cerrado se traduce en horas perdidas y en un vídeo que no dice nada concreto.
Rodaje: jornadas y equipo humano
El rodaje se mide en jornadas. Cada jornada suma personas (operador de cámara, sonido, iluminación, dirección), equipo técnico y desplazamientos. Es el bloque que más escala el precio: pasar de media jornada con una persona a dos jornadas con equipo de cuatro multiplica el coste varias veces, y con motivo.
Postproducción: donde el material se convierte en vídeo
Edición, corrección de color, sonido, rotulación, música con licencia y motion graphics si el proyecto los pide. Las revisiones también viven aquí: dos rondas de cambios suelen estar incluidas; a partir de ahí, se factura. Conviene saberlo antes, no después.
Rangos de precios orientativos en España
Con la cautela de que cada proyecto es un mundo, estos rangos ayudan a situar las cifras que te lleguen.
- Pieza sencilla (media jornada, una persona, edición básica): desde unos 800 hasta 2.000 euros. Vídeos de instalaciones, testimonio simple, pieza para web.
- Producción estándar (jornada completa, equipo de 2-3, guion y postpro cuidada): entre 2.000 y 6.000 euros. Aquí cae la mayoría de vídeos corporativos de pyme: presentación de empresa, vídeo de servicio, caso de cliente.
- Producción alta (varias jornadas, actores, localizaciones, motion graphics): de 6.000 a 20.000 euros o más. Piezas de marca con ambición de campaña.
Si un presupuesto se sale mucho de estos rangos por abajo, pregunta qué se ha quitado: casi siempre es la preproducción o el equipo de sonido. Y el sonido malo es lo primero que delata un vídeo barato.
Qué encarece un vídeo (y qué no lo encarece tanto)
Encarece todo lo que añade jornadas o personas: más localizaciones, más entrevistados, actores profesionales, rodar en varias sedes, drones, decorados. También los plazos urgentes, porque obligan a reorganizar calendarios.
Encarece menos de lo que la gente cree la calidad de imagen en sí: el salto técnico de las cámaras ha abaratado el buen acabado visual. Hoy la diferencia entre un vídeo mediocre y uno bueno está más en el guion, el sonido y el ritmo de edición que en la cámara.
Un truco de eficiencia que usamos constantemente en B9: aprovechar cada jornada de rodaje para capturar material extra. Con el equipo ya montado, una hora más de grabación planificada puede salir en decenas de clips para redes durante meses. La jornada es el coste; exprimirla es la rentabilidad.
Vídeo corporativo y vídeo para anuncios no son lo mismo
Merece su propio apartado porque el error es carísimo. Un vídeo corporativo clásico (dos minutos, historia de la empresa, música épica) funciona en tu web y en una feria. Como anuncio de pago, casi nunca.
Un vídeo para publicidad digital se juega todo en los tres primeros segundos: si el arranque no retiene, la plataforma lo penaliza y el coste sube. Además, no se produce una pieza: se producen variantes. Distintos ganchos de inicio, distintas duraciones, distintos formatos verticales, porque los anuncios se agotan y hay que rotarlos antes de que la fatiga suba el coste.
Si tu plan incluye anuncios, dilo en el briefing. Rodar pensando en variantes desde el principio cuesta poco más; adaptar después un vídeo corporativo que no se pensó para ello, bastante más.
Cómo pedir presupuesto para poder comparar
La mayor parte de la dispersión entre presupuestos viene de briefings vagos. Envía a todas las productoras el mismo documento de una página con estos puntos:
- Objetivo: para qué es el vídeo y dónde se va a ver (web, feria, anuncios, redes).
- Duración estimada y piezas derivadas: una pieza principal más cuántos cortes.
- Referencias: dos o tres vídeos que te gusten, con nota de qué te gusta de cada uno.
- Localizaciones y personas: dónde se rodaría y quién sale.
- Plazo y presupuesto orientativo: decir el rango no te perjudica; evita propuestas fuera de escala en ambos sentidos.
Con el mismo briefing, las cifras que recibas serán comparables. Y pide siempre el desglose por bloques: preproducción, rodaje y postproducción. Un presupuesto que no se puede desglosar no se puede negociar.
Derechos, música y otros flecos que conviene atar
Confirma por escrito tres cosas. Primero, los derechos de uso: para qué medios y durante cuánto tiempo puedes usar el vídeo, especialmente si aparecen actores o modelos. Segundo, la música: debe estar licenciada para uso comercial, y para publicidad si toca. Tercero, la entrega del material bruto: algunas productoras lo incluyen, otras lo cobran aparte, y tenerlo te da libertad para reeditar en el futuro.
Nada de esto encarece el proyecto de forma relevante si se pacta al principio. Todo ello se complica si se pregunta un año después.
Errores que encarecen un vídeo sin mejorarlo
- Decidir el guion por comité. Cinco personas opinando sobre cada frase alargan la preproducción semanas y suelen dejar el mensaje más plano. Un responsable interno con capacidad de decidir vale oro.
- Querer contarlo todo. Historia de la empresa, todos los servicios, todas las sedes. El vídeo que habla de todo no se recuerda por nada. Mejor tres vídeos de un tema que uno de diez.
- Recortar la preproducción para ahorrar. El día de rodaje cuesta lo mismo con guion que sin él. Sin guion, simplemente rinde la mitad.
- Pedir cambios por goteo. Diez correos con un cambio cada uno consumen las rondas de revisión en detalles. Agrupa el feedback de todo el equipo en una sola lista por ronda.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un vídeo corporativo sencillo?
Una pieza de media jornada de rodaje con edición básica suele moverse entre 800 y 2.000 euros en España. Por debajo de eso, revisa qué incluye: sin guion previo ni sonido cuidado, el ahorro se nota en pantalla.
¿Por qué los presupuestos que recibo son tan distintos?
Porque cada productora ha supuesto un alcance diferente: jornadas, tamaño de equipo, postproducción y revisiones. Envía el mismo briefing por escrito a todas y pide desglose por bloques. La dispersión se reducirá sola, y la que quede te dirá quién ha entendido el proyecto.
¿Me sirve el mismo vídeo para la web y para anuncios?
Tal cual, casi nunca. El vídeo de anuncios exige ganchos en los primeros tres segundos, formatos verticales y varias variantes para rotar. Lo eficiente es rodarlo todo en la misma jornada con esas piezas previstas en el plan de rodaje.